A mí me encanta tu mirada, me encanta cuando me dices guapa o cuando me miras como si me fueses a comer. Me gusta cuando me agarras de la mano y cuando me tocas como si se fuese acabar el mundo en ese instante y no quisieses parar de hacerlo. Me gusta cuando me pides que te haga cosquillas y cuando te muerdes la lengua, sí, sobre todo cuando te muerdes la lengua. Me gusta tu sonrisa y el sonido de tu risa, te aseguro que sería capaz de distinguirla a kilómetros de distancia. Pero, ¿sabes otra cosa? También me encantas cuando te enfadas, cuando me miras mosqueado y cuando haces como el que no quiere que le toque la mano o cuando no quieres que te bese, me encantas porque estás deseando que me acerque a ti y me apartas porque no te puedes resistir. Me encantan tus virtudes pero mucho más tus defectos...
jueves, 17 de marzo de 2011
jueves, 3 de marzo de 2011
Elegí que tu fueses la persona que llenase mis días de sonrisas, que me comieras a besos, también tu voz al otro lado del teléfono. Elegí llorar por ti de vez en cuando, elegí creerme tus verdades y creerme a medias tus mentiras. Elegí que no quería otros abrazos, ni otras manos deambulando por mi pelo. Elegí nuestro mes del año y nuestro día del mes, elegí que tú fueras mi locura y mi cordura. Elegí las idas y venidas, las despedidas, elegí la impotencia y la incertidumbre. Elegí el miedo a fallar y los impulsos, elegí las miradas, elegí temblar, elegí hacerme adicta a ti, a tus manías y a tu manera de hacer las cosas. Elegí conservar intacto cada momento, y dejar huella. Elegí arriesgar y jugármela por tí.
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